domingo, 10 de diciembre de 2017

La cantante calva o "me lo explique"



TI´TULO: "La cantante calva"
AUTOR: Eugène Ionesco
VERSIÓN: Natalia Menéndez
INTÉRPRETES: Adriana Ozores, Fernando Tejero, Joaquín Climent, Carmen Ruiz, Javier Pereira, Helena Lanza.
DIRECTOR: Luis Luque

Me resulta dificilísimo escribir esta reseña. ¿Por qué? Porque “La cantante calva” de Ionesco es una de las obras cumbre del teatro del absurdo y no sé cómo hacerle justicia.

No puedo hablar del argumento porque... ¿argumento? Bueno, quizá podría decir que estamos ante la cena o más bien la velada de dos matrimonios que se reúnen en una casa de los alrededores de Londres pero... en realidad el teatro del absurdo no se puede decir que tenga un argumento claro. Se trata de un tipo de obra que se popularizó sobre todo tras la segunda guerra mundial como una forma de protesta contra el sinsentido que el mundo estaba viviendo en aquellos años.

En esta versión dirigida por Luis Luque y adaptada por Natalia Menéndez encontramos todos los elementos esenciales del teatro del absurdo: un decorado imponente, firmado aquí por Mónica Boromello, unos personajes cambiantes, repeticiones rítmicas y situaciones delirantes.

El reparto es excelente: ¿qué podría decir yo de Adriana Ozores, Fernando Tejero, Joaquín Climent, Carmen Ruiz, Javier Pereira o Helena Lanza que no se haya dicho ya? Que no importa lo absurda que pueda ser la situación que interpretan, ellos siempre están en su punto y la convierten en algo incluso creíble, pero esto probablemente también se haya dicho ya.

Hay algo que me perturba de esta obra y no está en la función en sí sino en el programa de mano: aparte de la falta de ortografía que encontramos en él, cuando algo “revela” nuestro automatismo colectivo no lo hace con “b” puesto que no lo hace con furia, lo hace con “v” ya que simplemente lo hace patente ante nuestros ojos. Pero no es eso lo que me perturba sino leer la opinión de Ionesco que no entendía que el público riera durante el estreno de la función en París. Lo siento, pero yo sí comprendo a los parisinos porque aunque es verdad que lo que aquí vemos puede ser ni más ni menos que la falta de sentido de nuestra vida, es difícil no reír ante al contemplación de algunas de las situaciones que se nos muestran. Como decía de vez en cuando el hombre que se sentaba junto a mí: “esto es de locos”.

Así que ya sabéis, si queréis ir a ver una función donde muchas de las escenas son de locos, id a ver “La cantante calva”. Pero que queréis que os diga: yo para teatro del absurdo, me quedo con el nuestro: el de Mihura y Jardiel.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Una comedia llena de mentiras




TÍTULO: "La comedia de las mentiras
AUTORES: Pep Anton Gómez y Sergi Pompermayer
INTÉRPRETES: Pepón Nieto, Paco Tous, Canco Rodríguez, Angy Fernández, Raúl Jiménez, Marta Guerras y María Barranco.
DIRECCIÓN: Pep Anton Gómez.

¿Tendrían los antiguos griegos tantos problemas y dilemas amorosos como nosotros? Probablemente sí, porque aunque hayan pasado miles de años, la humanidad no ha cambiado demasiado y nuestras necesidades y anhelos siguen siendo básicamente los mismos.

Eso es lo que han debido pensar Pep Anton Gómez y Sergi Pompermayer al escribir a cuatro manos “La comedia de la mentiras”. Y partiendo de esa premisa han organizado un divertimento lleno de enredos amorosos y equívocos varios.

El puntal de esta comedia es, sin duda alguna, Pepón Nieto que es Calidoro, el esclavo de una familia griega de clase alta que se convierte en parte fundamental además de narrador de la historia. Su desenvoltura a la hora de interpretar al personaje hace disfrutar mucho al público aunque he de decir que a mí ese Calidoro me recordó quizá demasiado al Fanfa de “ElEunuco”. Supongo que como aquel personaje funcionó tan bien, era una tentación muy grande que Calidoro se le pareciera al menos en la forma de hablar.

Cuando compré mi entrada pensé que iba a ver una comedia musical y aunque hay un par de números musicales, lo cierto es que para poder calificarla de teatro musical harían falta bastantes más. Entiendo que con más números musicales la obra se hubiera alargado quizá demasiado ya que sin ellos ya dura dos horas, pero yo lo he echado un poco de menos. Es una pena que Angy Fernández no tenga más oportunidades de lucir su preciosa voz. La escena cantada del final sabe a poco.

El resto de reparto con una vibrante María Barranco a la cabeza, está en su punto y entre todos componen un juguete cómico muy entretenido, lo cual no es poco.

No creo que dentro de unos meses recuerde demasiado qué es lo que ocurría en esta función, pero no puedo negar que mientras la estuve viendo lo pasé bien. A veces con eso basta.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El test o el difícil arte de tomar decisiones


TÍTULO: "El test"
AUTOR: Jordi Vallejo
DIRECCIÓN: Alberto Castrillo-Ferrer
INTÉRPRETES: Luis Merlo, Antonio Molero, Maru Valdivielso e Itziar Atienza



Soy una de esas personas que cada vez que tiene que tomar una decisión le da un millón de vueltas a la cabeza y rumia constantemente los pros y los contras de cada posible alternativa. ¿Qué le vamos a hacer? Y sin embargo si me planteasen esta pregunta: ¿Qué prefieres 100.000 euros ahora o un millón dentro de 10 años? Lo tendría clarísimo: Yo, pájaro en mano, que dentro de 10 años puedo estar incluso muerta, o puede que ya no haya euro o quién sabe... y esta respuesta sería aún más categórica si mi situación económica actual fuese muy achuchada.

Así pues, para mí este dilema no plantea ninguna dificultad pero no ocurre lo mismo con el matrimonio formado por Héctor y Paula. Héctor lo tiene claro pero Paula... ¿qué elegirá Paula? Con esta premisa de partida, la obra “El test” escrita por Jordi Vallejo y dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer, nos introduce en las diferencias y los desacuerdos que pueden existir entre los miembros de una pareja, en las inseguridades y los proyectos, en los ideales compartidos y los enfrentados, en las relaciones de amistad, en los egoísmos y los orgullos mal o bien entendidos y en definitiva, en la vida misma.

Lo que más me ha gustado de esta función es que entra en materia a una velocidad vertiginosa. Apenas hay preámbulo, el planteamiento del conflicto se hace desde la primera línea del texto y así se consigue una obra tremendamente ágil y entretenida de la que el espectador no puede despegar su atención ni por un momento.

Los 4 intérpretes a los que yo he visto, Luis Merlo, Maru Valdivielso, Antonio Molero e Itziar Atienza llevan ya varios años representándola con gran éxito y eso se nota: demuestran seguridad y fluidez a raudales, esta misma semana que entra Itziar Atienza será sustituida por Marina San José que estoy segura de que también hará un gran trabajo y aportará sin duda una nueva frescura a la función.

Otra de las cosas buenas de “El test” es que el espectador está continuamente interpelándose, ¿qué haría yo en esta situación? ¿Cómo reaccionaría ante esta réplica o ante esta otra? Y ahí está una vez más la grandeza del teatro, conseguir que nos cuestionemos el mundo y a nosotros mismos y que no salgamos del teatro igual que entramos.

Eso sí, yo en el caso de Paula y Héctor lo tengo claro: A mí dame los 100.000 euros. ¿Qué hariáis vosotros?

domingo, 19 de noviembre de 2017

Ojalá existan esos universos paralelos




Título: "Los universos paralelos"
Autor: David Lindsay-Abaire
Versión: David Serrano
Intérpretes: Malena Alterio, Juan Carlos Vellido, Belén Cuesta, Carmen Balagué, Itzan Escamilla
Dirección: David Serrano



No soy madre, pero no se me ocurre experiencia más dolorosa para una madre, para unos padres, que perder un hijo. Supongo que no importa la edad del hijo ni la forma de perderlo, no sé si será más doloroso que muera por accidente o por enfermedad, que sea muy joven o ya maduro, no lo sé, pero sí creo que de alguna manera me puedo hacer a la idea del desgarro y la desesperación que se produce por dentro, un desgarro que nunca quedará reparado.

De alguna manera creo que el ser humano tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro, sobre todo ante una situación como puede ser la pérdida de un hijo. Por eso creo que la función “Los universos paralelos” toca la fibra sensible del espectador y pone ante sus ojos una realidad en la que puede reconocerse aunque no la haya vivido.

El texto de David Lindsay-Abaire es magistral, tanto es así que en el año 2007 fue merecedor del premio Pulitzer de teatro. No he leído el texto original (todavía) pero la versión de David Serrano que se está representando actualmente en los escenarios españoles, tengo la impresión de que le hace justicia.

Y ¿qué es lo mejor de este texto? Pues sobre todo, que lejos de lo que pudiera parecer, no busca ser lacrimógeno y tocar la fibra sensible del espectador, no. El autor es consciente de que la situación ya es lo suficientemente dramática por sí misma como para añadirle más dramatismo, así que contrariamente a lo que se pudiera esperar, en algunos momentos de esta función lo que se busca es la risa, incluso la carcajada, y se consigue. Para ello hay personajes como el de Belén Cuesta, una actriz con una vena cómica increíble que está que se sale en su interpretación de Lucía, la hermana de la protagonista y a su vez la tía del niño fallecido.

También Carmen Balagué como madre de ambas aporta su punto de comedia, aunque en este caso se trata de un personaje más agridulce puesto que también lleva consigo un pasado dramático.

Y qué decir de la pareja protagonista, Malena Alterio y Juan Carlos Vellido se meten en la piel de esos padres que han sufrido la muerte de su hijo de tan sólo 4 años y que buscan, cada uno a su manera, la forma de seguir adelante después de semejante golpe. A pesar de que Vellido se ha incorporado hace muy poco a la función, creo que existe química entre ellos y que la conexión con sus personajes es completa.

Otra de las grandezas de este texto es cómo nos hace reflexionar acerca de las diferentes formas que hay de sobrellevar el dolor y de sobreponerse a él. El autor no juzga en ningún momento a los personajes, tan sólo nos los presenta y pretende hacernos comprender que reacciones opuestas o muy alejadas pueden ser tan válidas como otras cualesquiera, que cuando el dolor golpea en lo más hondo, cada uno busca la manera de salir adelante inventado si hace falta universos paralelos. Lo que sea para sobrevivir.

Si queréis emocionaros y disfurtar, id a verla.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Los Coleman: una familia como todas, ¿o no?




TÍTULO: "La omisión de la familia Coleman"
AUTOR: Claudio Tolcachir
INTÉRPRETES: Cristina Maresca, Miriam Odorico, Inda Lavalle, Fernando Sala, Tamara Kiper, Diego Faturos, Gonzalo Ruiz y Jorge Castaño.
DIRECCIÓN: Claudio Tolcachir.
MÁS INFORMACIÓN: http://www.timbre4.com/compania/18-la-omision-de-la-familia-coleman.html


Me atrevería a decir que para ir a visitar a los Coleman a su casa, es decir, al teatro, es mejor no conocerlos, no saber previamente mucho sobre ellos y dejarse sorprender. Porque la mejor manera de adentrarse en su universo es a través del texto que Claudio Tolcachir ha escrito para presentárnoslos.

Se nos plantearán muchos interrogantes, al principio demasiados. ¿Qué está pasando? ¿Quién es quién? ¿Por qué? Nuestra cabeza no para de dar vueltas mientras asiste al espectáculo o más bien a unos días en casa de esta familia que es como todas, ¿o tal vez no?

Me resulta muy complicado escribir esta reseña sin destripar el argumento de la obra, pero baste decir que es una historia dura por lo que tiene de verosímil ya que todos sabemos que, en muchas ocasiones, la realidad supera con creces a la ficción.

Que sea una función dura no quiere decir que esté exenta de humor. Cuando se está en el patio de butacas viendo “La omisión de la familia” Coleman se escuchan carcajadas, muchas, pero me atrevería a decir que son carcajadas que dejan al emisor de las mismas helado por dentro. Yo me reí, sí, pero reconozco que en determindas situaciones en las que escuché risas no fui capaz de unirme a ellas porque la situación que estaba contemplando me dejaba demasiado destrozada.

También debo decir que interpretar a los miembros de la familia Coleman no es tarea fácil, es más, yo diría que es casi imposible hacerlo con la veracidad con que lo hace la compañía Timbre 4. Pero a la vista está que es posible puesto que ellos llevan haciéndolo durante años por más de 22 países a lo largo y ancho del mundo.

A pesar de que yo ya les había visto anteriormente en otro de sus montajes, “El viento en un violín”, y que recordaba las caras y las voces de algunos de ellos, en esta ocasión se transformaron completamente ante mis ojos, no en lo físico, sino en su alma y en su interior hasta el punto de hacerme pensar que yo no había visto nunca antes a esa Memé (Miriam Odorico), a esa Vero (Inda Lavalle), o a ese Hernán (Gonzalo Ruiz), y eso es evidentemente mérito de los intérpretes pero también de su autor y director Claudio Tolcachir.

No queda mucho tiempo para que los miembros de esta familia sigan paseándose por Europa así que cuando se acerquen a vuestra cuidad no dejéis de ir a conocerlos. Os sorprenderán seguro.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El erotismo de Tu nombre me sabe a tango



TÍTULO: "Tu nombre me sabe a tango"
AUTORES: Juliana Reyes, Tino Fernández
DIRECTOR: Tino Fernández
BAILARINES: Luisa Fernanda Hoyos, Ángela Bello, Aleksandra Rudnicka, Sarah Storer, Iván Ovalle y Carlos Ramírez.
MÚSICOS: Giovanni Parra, Alberto Tamayo, Kike Harker, Francisco Avellaneda y Daniel Plazas.
CANTANTES: Edwin Roa y Victoria Sur
DIRECCIÓN MUSICAL: Giovanni Parra.

¿Existe un baile que sea más erótico que el tango? A mí me parece que no, aunque evidentemente todo es cuestión de gustos. Se dice que es un género de origen prostibulario, que sufrió censura... en fin, se dicen muchas cosas y probablemente muchas de ellas no sean ciertas, pero lo que está claro es que en 2009 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad así que desde entonces puedo decir, como ocurre con el flamenco, que el tango también es un pocquito mío.

Prueba de su universalidad es el espectáculo “Tu nombre me sabe a tango” llevado a escena por la compañía de danza colombiana L'explose danza, fundada por cierto, por el asturiano Tino Fernández. Pero a pesar de su popularidad a lo largo y ancho del mundo, decir tango es decir Argentina y este espectáculo rezuma sabor argentino por todos los poros.

Cuatro bailarinas y dos bailarines acompañados por cinco músicos y dos cantantes nos llevan de la mano por los arrabales y nos envuelven en una atmósfera que nos traslada al Buenos Aires querido de Carlos Gardel.

Estamos por tanto ante un montaje que respeta y reverencia la esencia del tango pero que al mismo tiempo introduce ciertos matices de danza contemporánea dejando así claro que el tango es un baile y un género totalmente atemporal que nos sobrevivirá a todos.

De la mano de un tango o más bien una milonga menos ortodoxa viene por ejemplo un número genial y divertidísimo: la milonga sentimental en la que el cantante Edwin Roa juega y termina convirtiéndose en juguete de una de las bailarinas.

¿Qué van a sentir los que se acerquen a ver este espectáculo? Nostalgia, alegría, emoción, admiración y por encima de todo, ganas de bailar aunque no sepan. Creo que eso ya habla bastante bien de la función, ¿no?

No me puedo olvidar del innegable talento de los músicos con Giovanni Parra a la cabeza como bandeoneonista y director musical. Impagable escucharlo en directo.

Así que ya sabéis, si os gusta el tango o queréis acercaos a él y comprobar si os cautiva como a mí, no dejéis pasar la oportunidad de ver “Tu nombre me sabe a tango”. Está de gira.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Escenas de la vida conyugal o secretos de un matrimonio




TÍTULO: "Escenas de la vida conyugal"
AUTOR: Ingmar Bergman
VERSIÓN: Fernando Masllorens y Federico González del pino
DIRECCIÓN: Norma Aleandro
INTÉRPRETES: Ricardo Darín y Andrea Pietra


Empezaré por una confesión: No puedo ser objetiva con un trabajo de Ricardo Darín. Lo siento, no puedo. Desde que allá por el año 2001 lo descubrí en “El hijo de la novia” se ha convertido, personaje a personaje, en uno de mis actores favoritos.

En un trabajo interpretativo no todo es ser buen actor o buena actriz. Cuando la historia llega a manos del público está compuesta por muy diversas piezas que tienen que encajar para que todo funcione: guión, dirección, fotografía (en el caso del cine o la televisión), iluminación, banda sonora... por eso el hecho de que tus actores o actrices favoritos formen parte de un proyecto, no garantiza al 100% que te vaya a gustar.

Afortunadamente para algunos artistas y para nosotros, el público, hay intérpretes que en muchas ocasiones, o en bastantes, tienen oportunidad de elegir los proyectos en los que se embarcan o al menos de rechazar aquellos que no les terminan de convencer. Y a fuerza de experiencia y de intuición, algunos eligen o rechazan muy bien. Creo que ese es el caso de Ricardo Darín: tiene la suerte de poder elegir y lo hace bien. Yo al menos, me fío mucho de su criterio. Por eso sé que un trabajo en el que él participa puede ser mejor o peor pero no va a estar exento de interés.

En esta ocasión tengo que agradecer a la gran Norma Aleandro (la inolvidable Norma de “El hijo de la novia”) a la que también tuve la suerte de ver en teatro encarnando a María Callas en Masterclass, que le “taladrara” la cabeza a Ricardo para que aceptara participar en “Escenas de la vida conyugal” como él mismo ha reconocido en varias ocasiones.

Hace un par de años que esta obra recaló en Madrid y lamentablemente yo no pude desplazarme hasta allí para verla, pero la vida ha querido darme una segunda oportunidad y esta vez se puede ver en mi ciudad. ¿Cómo iba a perdérmela?

Entrando en materia os diré que lo que ahora conocemos como una función de teatro, fue concebida por el sueco Ingmar Bergman como una miniserie para la televisión que en España se tituló “Secretos de un matrionio”. Fernando Masllorens y Federico González del Pino se han encargado en esta ocasión de adaptar el texto a nuestros días y a nuestras latitudes, lo que sin duda se agradece porque ayuda a que cualquiera de nosotros se pueda ver identificado en un momento o en otro en la pareja formada por Juan y Mariana.

¿Qué puedo decir de la obra? Que es una auténtica delicia. Es una de esas funciones que nos permite reír mientras pensamos en algo que no es cómico y que se queda en nuestro pensamiento días y días después. En esta pieza podemos ver el amor y el cariño de una pareja, la complicidad pero también las desavenencias, las disputas, la desilusión, la tristeza, el desamor, la infidelidad, la amistad... ¿hace fatla que siga?

En cuanto a las interpretaciones, son soberbias. Una obra que se sustenta sobre dos personajes debe cimentarse en los actores y la complicidad entre ellos. Entre Ricardo Darín y Andrea Pietra existe, y eso que me consta que no llevan mucho tiempo haciendo la función juntos, puesto que hasta ahora habían sido otras actrices las que interpretaban el papel de Mariana. No quisiera repetirme diciendo que Ricardo Darín es grande y lo demuestra cada vez que su personaje abre la boca, no, miento, también cuando la tiene cerrada y observa o escucha a Mariana, también ahí demuestra su grandeza. ¡Ay! ¡Ya lo he vuelto a decir!

Como no me quiero volver cansina, aquí voy a referirme a su compañera en este viaje: Andrea Pietra, una actriz a la que también conocía por haberla visto en la serie argentina “Socias” y en la película “Tuya” basada en la novela de Claudia Piñerio que por cierto recomiendo en las dos versiones, literaria y cinematográfica. Sólo una estupenda actriz puede estar al lado de Ricardo Darín y no quedar empequeñecida. Pietra da aquí la réplica con buen pulso y gran acierto y desde la primera escena hace que nos creamos que realmente Juan y Mariana son una pareja sólida y que han pasado ya por muchas cosas juntos. Andrea Pietra es capaz de mostrarse juguetona, cariñosa, agresiva y destrozada con igual convicción. Muy destacable es la conversación telefónica que mantiene con un amigo común a la pareja al final de una de las escenas clave.

En suma, que si tenéis la oportunidad de acercaros a ver “Escenas de la vida conyugal” debéis hacerlo porque si no acaberéis arrepintiéndoos. En nuestro país hay oportunidades de ver buen teatro argentino pero siempre saben a poco, así que no desaprovechéis ésta.