domingo, 20 de noviembre de 2011

Vampiros también sobre las tablas



TÍTULO: “Drácula”
AUTOR: Hamilton Deane y John L. Balderston
DIRECCIÓN: Eduardo Bazo y Jorge de Juan
INTÉRPRETES: Emilio Gutiérrez Caba, Ramón Langa, Martiño Rivas, María Ruiz, Amparo Climent, César Sánchez y Mario Zorrilla.


Todo el mundo conoce la historia de Drácula. En este sentido sobran las palabras, se han hecho multitud de adaptaciones de la novela al cine, pero que yo sepa ésta es la primera versión teatral que se hace de la historia. Los encargados de transformar el texto de novelesco a teatral han sido Hamilton Deane y John L. Balderston. El ya clásico tándem formado por Eduardo Bazo y Jorge de Juan dirige el montaje.

Estamos ante una obra de puro entretenimiento pero no por ello sencilla de realizar. Si tenemos en cuenta que todos los espectadores que acuden a verla, tienen de una forma o de otra alguna de las versiones cinematográficas en la cabeza, comprenderemos que debe resultar harto difícil evitar las comparaciones. En cualquier caso, los creadores de “La mujer de negro” consiguen una vez más y de nuevo con el insigne Emilio Gutiérrez Caba a la cabeza, entretener al espectador y darle algún que otro susto.

Que ¿cómo lo consiguen? Pues utilizando una gran cantidad de efectos sonoros y luminosos que estimulan la imaginación del espectador haciéndolo sentirse parte de la historia. Todo ello ayudado de un maravilloso decorado. Evidentemente la complicidad del público es imprescindible pero, ¿y cuándo no lo es si se trata de ver un espectáculo? Decía una vez la actriz argentina Norma Aleandro, que cuando uno compra una entrada de teatro está comprando una ilusión. Y así es, movidos por esa ilusión pretendemos ser testigos de una historia que nos conmueva, nos haga reír o como en este caso nos asuste.

En cuanto al reparto, destacar las interpretaciones de Emilio Gutiérrez Caba, Ramón Langa en el papel del enigmático Conde Drácula y Amparo Climent como siniestra ama de llaves. Si tuviera que poner un pero al elenco se lo pondría al joven Martiño Rivas al que sin duda todavía le queda mucho por aprender.

En conjunto estamos ante un atractivo espectáculo, que intenta y consigue provocar miedo o al menos una cierta ansiedad, sin necesidad de grandes artificios.

1 comentario:

  1. Parece un espectáculo atractivo. Lo de Rivas... no es lo mismo un serie juvenil de tv que el teatro, evidentemente.
    Besines,

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